La reputación de marca del país, si se gestiona adecuadamente, representa un verdadero recurso público, capaz de iniciar un proceso de capitalización de la legitimidad internacional y el reconocimiento en el mercado global. El fenómeno de la reputación de marca del país tiene hoy en día un gran eco a nivel internacional, ya que muchos países siguen encontrando serias dificultades para poner en marcha un proceso sistémico y consciente de gestión del capital reputacional nacional.
El objetivo del trabajo es poner de relieve la importancia de la marca país como medio estratégico para proteger y valorizar el patrimonio reputacional de la nación. La reputación de la marca país es la aplicación de técnicas de marketing para mejorar la «reputación del país» con el fin de promocionarlo en la escena internacional, aumentando el valor de la marca (valor de la marca/patrimonio) para atraer inversores extranjeros, turismo, etc.
Esta actividad puede ir acompañada de medidas de fortalecimiento institucional, también con el apoyo de organizaciones internacionales (Comisión Europea, Banco Mundial, etc.).
Con este fin, es estratégico proporcionar a las administraciones y a los gobiernos un servicio cualificado de asesoramiento y asistencia para la construcción y la aplicación de estos procesos de reforma. Empezando por los procesos de mejora de la calidad de la regulación (Better Regulation) y de simplificación burocrática y normativa.